Cerebro de Brujas

Y yo, como Neurólogo con muchos años de experiencia me he preguntado ¿hay algo que diferencie el cerebro de las brujas del resto de la población? Luego me pregunté ¿esto le preocupa al alguien?, es más ¿alguien cree en las brujas?

En este punto pensé ¿me importa a mí? Ya me gustaría que a alguien de la población le interesara saber algo de las brujas pero con que uno tenga curiosidad (y ese uno existe, yo) es suficiente para que al menos una persona (que existe, yo) piense en intentar transmitir el conocimiento antiguo que justificaría la utilización de dotes peculiares en el cerebro de una bruja. Quiero aclarar que la curiosidad (espero) no es sólo mía porque durante cientos de años el mundo ha identificado, alabado, quemado, endiosado, masacrado y no sé que otros "...ados" a las brujas, algo deben de tener que las hace especiales. Nos hace especiales, mis compañeros de trabajo hace añosssss que tienen claro que soy una bruja.
El cerebro, todos lo sabrán, tiene dos mitades: derecha e izquierda, como en la política o la vida o al menos como en el resto del cuerpo pareado, gozoso y hermoso de las brujas. Lo divertido es que el cerebro izquierdo controla el cuerpo derecho y viceversa lo que hace que exista un cierto grado de dificultad y a veces de confusión con instrucciones muy complejas. Pero este curioso cruce de información se acompaña de otro curioso ajuste de recursos, tu cerebro derecho (mano izquierda, la del diablo o la de las brujas) controla emociones, afectos, melodías, campos abiertos y espacios... y tu cerebro izquierdo (mano derecha, la del poder y la de Dios) el lenguaje (no su entonación que es la melodía de la música del amor y le toca al otro lado), la concreción de la palabra, el cálculo, el espacio pequeño preciso y concreto...
Y uno se pregunta ¿qué pasaría si mandara una mitad? O incluso ¿qué pasaría si las mitades se pelearan? Y uno se responde: Bruja.

Hay mujeres, y ojo que este artículo se titula cerebro de brujas y por tanto no me extenderé en el cerebro de los magos que por ser varones presentan otras peculiaridades, nada que ver el cerebro del varón con el de la mujer, decía que hay mujeres que nacemos así, con un cerebro especialmente dotado para el susurro y la cadencia, para la afectividad y la danza, la brujilla de siempre, la que sabia que sabe saberes ocultos, liga con un conjuro y enamora con un bebedizo. Ya supongo que una buena escuela de magia ayude pero en su defecto estamos las que aprendimos de la vida, escuela de madres y abuelas que nos ayudaron a entender nuestra diferencia, mi madre era la bruja de los pájaros, hablaba con ellos como yo contigo y me enseñó, mi abuela era la reina de las pociones lo que la convirtió en cocinera virtuosa.

Tus dos mitades se unen por un amplio puente que se llama el cuerpo calloso y que puede romperse. En ese caso te encuentras con la magia de sopetón, una broma del destino separa las dos mitades de su cerebro y hace que necesiten aprender esta especial comunicación que otras tenemos de oficio. Y es gente que sigue haciendo vida normal porque la magia no es fácil de detectar. No es notorio que no sepas identificar con una mano un objeto tocado con la otra como les pasa a los diestros. Si les das un objeto en la mano izquierda no son capaces de decir su nombre pero sí cuando lo tienen en la derecha o cuando escuchan su nombre (recuerda, la mano derecha es la del lenguaje, la mano izquierda desconoce tu nombre pero la derecha lo sabe), fácil, cambia de mano o si puedes di su nombre, conjuro donde los haya pero se te tiene que ocurrir o tu neurólogo te lo tiene que contar.
Pero la información sí llega a tu cerebro afectivo, puede tener reacciones como ruborizarse o sentirse incómodo si el objeto es "inadecuado" sin que sea capaz de explicar por qué. Esa sensación de que algo te pone nervioso sin saber por qué...

A demás te cambia el carácter, te hace parecer impenetrable, callado, conversador conciso y escueto y eso puede aumentar tus problemas. Sobre todo si en una exploración de rutina es difícil detectar esta división entre tus dos mitades, la racional y la emocional hasta que aprendes a manejar esa división y controlar sus consecuencias tan difíciles de ver desde fuera.

Con el tiempo los fenómenos más llamativos de esta peculiar separación de las dos partes de ti mismo se hacen más notorios si uno observa detalladamente, por ejemplo tu corazón puede hacer cosas diferentes de lo que dice tu razón, yo recuerdo a un paciente que cuando intentaba incorporarse a su trabajo tras la lesión, él decía que quería trabajar y creo que su voluntad lo quería, sujetaba el teléfono con la mano derecha, lo colocaba entre su hombro derecho y la cabeza para poder marcar con su mano derecha... y en ese momento su mano izquierda, sin control por su voluntad y sin que pudiera evitarlo colgaba el teléfono... Y un amigo me contaba la historia de un paciente que tras el accidente que provocó su lesión discutió con su mujer que no entendía que siendo aparentemente normal su comportamiento hubiera cambiado. En un arrebato de ira su mano derecha, la de la lógica y la razón se levantó para abofetearla pero en ese momento su mano izquierda, la del corazón y el amor se cruzó y sujeto con una fuerza invencible a su mano derecha, le decía "no la puedes pegar, la quieres mucho...". Que pena que no mande siempre nuestro hemisferio derecho.
Esta dificultad para comunicarse tos dos mitades hace que manejes peor los conflictos emocionales hasta que aprendes a discriminarlos y dividirlos, pero la verdad si manda el corazón no se pierde nada.

Igual pasa si con los trucos adecuados engañamos a nuestro cerebro y las imágenes sólo las pueden ver con nuestro hemisferio izquierdo, dices su nombre y que es, pero no si sólo las ve tu cerebro derecho, enséñale una foto de contenido erótico que se pondrá nervioso, se ruborizará, se excitará pero no sabrá por qué. Brujería.

La emoción puede ser uno de los pocos componentes de la conciencia

Y si eres diestro, tras la lesión tu mano izquierda puede volverse alegre y creativa, puede mejorar tu capacidad para copiar dibujos y que lo hagas mejor con la izquierda que con la derecha. Y ¿Sabes? Calcular es juntar cosas en un espacio, por tanto puedes perder habilidad para la aritmética, fama de derrochonas que hemos tenido siempre.

Y toda esta dificultad de intercambio de información entre tu mitad lógica y tu mitad afectiva hace que tu atención a lo que pasa fuera de ti disminuya. Mal asunto si el mundo te persigue. Y si a eso le sumas el hecho de que tu memoria será buena, aprenderás con facilidad y tendrás un fichero excelente pero semioculto, necesitas tiempo y reposo para recordar todo aquello que necesitas, acabas en la hoguera antes de que te enteres.

Ahora bien, aunque una lesión en el cuerpo calloso produce una separación de las funciones más complejas de nuestra mente no está claro que existan dos conciencias, tú eres tú y eres siempre tú, hay algunos científicos que postulan que la mitad derecha de tu cerebro podía tener una conciencia rudimentaria propia pero no está claro y en ese caso no sería un "yo malo", sería un "yo pequeño", sin crecer y sin desarrollar a la sombra de otro yo más crecido y más sabio, una segunda oportunidad en caso de problemas y no un problema en caso de oportunidades.

De alguna forma el cerebro funciona por el fino encaje de piezas de delicada relojería que forman estructuras diferentes que se integran y se solapan como la maquinaria de un reloj exquisito y por circuitos que trabajan en funciones muy específicas pero relacionadas entre sí. De este modo muchos módulos y submódulos independientes tienen funciones simples o complejas tanto para percibir el mundo como para interpretarlo en nuestro interior y distintas redes con funciones diferentes y que conectan zonas diferentes de nuestro cerebro y trabajarían de forma similar que si usaran programas diferentes de "megaordenadores" distintos de forma tal que podrían modificar, medir y dirigir sus influencias. Si un módulo se activa lo que hace es estimular o frenar a otros a través de conexiones masivas y procesan rápidamente la información hasta conseguir el objetivo de una situación de estabilidad.

Pero si la respuesta sincronizada de gran cantidad de conexiones paralelas puede unificar la conducta sería capaz de crear conciencia. El problema es que la conciencia es relativamente selectiva para su contenido y, en un momento dado, es limitada. El problema de la conciencia en el cerebro dividido no está resuelto porque la ciencia hasta ahora lo ha reducido a algunos de sus aspectos más accesibles. Las definiciones de conciencia cambian según lo que se explore. Si para los médicos es la capacidad de responder a estímulos como el dolor, o del estado de alerta para los filósofos sería el problema de nuestro lugar en el mundo. De hecho hoy se reconocen dos o tres tipos de conciencia aunque es probable que tenga muchas facetas y una de ellas sea el lenguaje.

Lo que más han valorado los científicos es cómo integra el cerebro la realidad, incorpora la experiencia y el papel del yo en este contexto. Además de la relación entre las habilidades de comunicación por el lenguaje y la experiencia consciente en el hemisferio derecho. La emoción puede ser uno de los pocos componentes de la conciencia. Parece que el hemisferio derecho tiene más reacciones emocionales a los estímulos y es capaz de mantener algunas opiniones y objetivos que difieren entre sus hemisferios.
También en el hemisferio derecho puede experimentar alguna especificidad en la emoción, ya comentábamos antes que determinadas informaciones que sólo le llegan a él le desencadenan respuestas emocionales que su cerebro izquierdo no conoce y de hecho no puede contar, es lo que pasa si el cerebro de la palabra y el de las emociones no se comunican bien aunque el cerebro que no habla entiende perfectamente el mensaje. ¿Sabéis? De hecho sería posible que el hemisferio izquierdo aislado, verbal y lógico, pudiera ser más fácilmente engañado sobre la importancia que puede tener la respuesta emocional a un determinado estímulo. Podríamos decir que la mitad derecha de nuestro cerebro es consciente y domina la conciencia de las reacciones de nuestro cuerpo y de las emociones de nuestro "yo" de forma tal que nuestro cerebro derecho le cuenta a nuestro cerebro izquierdo, el verbal, el lógico, el señorito que se comunica mejor con el mundo verbal como reconocer a su "yo" y así tener su propia conciencia.

Y este sería el mecanismo por el que las brujas podemos utilizar aisladamente nuestro cerebro izquierdo y ser sólo lógicas, hacedoras de hechizos, elaboradoras de pociones, o conjuradoras susurrantes y encantadoras de sueños si aislamos nuestro cerebro derecho.