Fundación AlzheimUr [Región de Murcia]
Fisioterapia en Salud Mental
Los servicios de evaluación y diagnóstico que presta el fisioterapeuta en este contexto, abarcan la movilidad, la funcionalidad y el estado de salud, incluyendo: memoria, lenguaje, praxis, agnosia, funcionamiento complejo, estado motor, cognitivo, tensión muscular, marcha, equilibrio, autonomía, discapacidad, dependencia, alteraciones de conducta, calidad de vida, psicomotricidad, percepción corporal, percepción sensorial, dolor, sobrecarga, etc.
Los fisioterapeutas tienen un papel importante en el tratamiento de personas con demencia: Enfermedad de Alzheimer, demencia de cuerpos de Lewy, demencia frontotemporal, Enfermedad de Parkinson, Enfermedad de Huntington, Enfermedad de Pick, Enfermedad de Creutzfeldt-Jakob, demencias por alcoholismo y otras sustancias, demencias de origen metabólico, demencia por VHI, y demencia por traumatismo craneal
El ámbito laboral de los fisioterapeutas en salud mental incluye la actividad física, ejercicios, equilibrio, reeducación postural y del movimiento, manejo del dolor agudo y crónico, técnicas de relajación, hidroterapia, masoterapia y terapia manual, biofeedback, ergonomía, equinoterapia, terapia de conciencia corporal, terapia psicomotora, estimulación basal, estimulación multisensorial, y otras terapias complementarias. Además la intervención de los fisioterapeutas en este campo incluye los problemas de incontinencia, músculoesqueléticos, ortopédicos, y los déficit neurológicos que puedan estar presentes.
En las demencias, se desarrollan déficit cognitivos con pérdida de memoria, afasia, agnosia, apraxia y alteraciones en la funcionalidad, y se produce un declive de los niveles de función previa, que son abordados desde la fisioterapia. En la Enfermedad de Alzheimer, una de las principales causas de discapacidad y disminución de la calidad de vida en personas mayores, los tratamientos de orientación fisioterapéutica utilizados con mayor frecuencia en la actualidad incluyen la realización de ejercicio físico adaptado, la terapia psicomotriz, y la estimulación multisensorial.
En personas mayores, la realización de ejercicio físico se asocia con menor declive cognitivo(2), incluso cuando los mayores son dependientes para realizar las actividades de vida diaria y están institucionalizados(3). Con pacientes con Alzheimer, también hay evidencia de que el tratamiento con ejercicios, aumenta la ejecución de las actividades de vida diaria(4), y disminuye la agitación y las conductas depresivas(5).
El ejercicio físico mejora la fuerza y resistencia muscular, la flexibilidad, regula aspectos relacionados con problemas nutricionales como puede ser la falta de apetito, controla el peso, facilita conductas y sensaciones positivas en la persona, contribuyendo por ejemplo, a superar actitudes depresivas, y mejora el sistema cardiovascular y favorece la circulación sanguínea cerebral. Todos los beneficios que el ejercicio físico aporta a las personas de edad avanzada, tienen especial incidencia en las personas con Alzheimer(6,7), incluso como factor protector. En este sentido, se ha publicado recientemente un estudio efectuado en Canadá con 4.615 personas mayores de 65 años y seguimiento de cinco años, que muestra como la realización de actividad física se asocia con menor riesgo de deterioro cognitivo, de Enfermedad de Alzheimer y de otras demencias(8). En cuanto al mecanismo por el que el ejercicio físico mejora la cognición en personas mayores con riesgo de demencia todavía se desconocen(9). Respecto al tratamiento, un programa fisioterapéutico con ejercicios aeróbicos, de equilibrio, estiramiento y flexibilidad, mejora tanto la salud y función física, como la depresión en personas con Alzheimer(10).
En personas mayores, la realización de ejercicio físico se asocia con menos declive cognitivo
Así mismo, debido a que las dificultades de movilidad pueden ocasionar caídas y fracturas, un factor preventivo de las mismas es la realización de ejercicio físico adaptado, con ejercicios diseñados para mejorar las funciones motrices del paciente(11).
En cuanto a la estimulación multisensorial, el tratamiento ofrece información propioceptiva y exteroceptiva para el desarrollo y mantenimiento de las conductas intencionales y adaptativas(12). La administración de este tratamiento, con los pacientes con Alzheimer en estados medios y avanzados, tiene efectos positivos en diferentes campos: facilitando las tareas de cuidado, disminuyendo las alteraciones de la conducta, y mejorando la orientación de los pacientes por el lugar de residencia(13,14). En fases avanzadas de demencias, la estimulación sensorial también reduce la apatía(15).
En pacientes con lesiones cerebrales, los cambios en la neuroplasticidad tras el tratamiento mediante psicomotricidad y otros métodos de terapia del movimiento son conocidos, y en pacientes mayores de 65 años con infarto cerebral crónico, el entrenamiento con ejercicios fisioterapéuticos mejora significativamente las transferencias para las ejecuciones de las actividades funcionales(16).
La evidencia de los resultados sobre las terapias mas eficaces para pacientes con Alzheimer es todavía insuficiente. Así mismo, hay investigaciones que basan sus resultados en evaluaciones sin suficiente calidad metodológica(19), y algunas publicaciones presentan defectos metodológicos con ensayos en los que la intervención con los pacientes no se compara con la atención habitual, o no hay grupo de control y asignación al azar, o no se incorporan procedimientos de ocultación a las condiciones(20). Pero las características de los pacientes, la evolución diferencial de la enfermedad, o los entornos en los que se desarrolla la investigación, limitan muchos aspectos de la misma.
Indudablemente, faltan estudios experimentales, diseños de cohortes, y meta análisis sobre las condiciones y los tratamientos mas efectivos, pero también es cierto que los estudios empíricos a veces están limitados en la clínica por la dificultad de lograr en este contexto grupos homogéneos, lo que sugiere que también puede ser necesaria más investigación de naturaleza cualitativa.
Por lo tanto, se precisa una combinación de estudios aleatorios controlados, de revisiones sistemáticas y de metaanálisis, para que la fisioterapia pueda ofrecer el tratamiento mas efectivo de cara a mejorar la salud y el bienestar de los enfermos de Alzheimer y sus familias.
Antonia Gómez Conesa
Catedrática de Escuela Universitaria de Fisioterapia de la Universidad de Murcia
Presidenta de la Asociación Española de Fisioterapeutas
Bibliografía
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ENLACES DE INTERÉS:
World Confederation for Physical Therapy
http://www.wcpt.org
Asociación Española de Fisioterapeutas
http://www.aefi.net
IC-PPMH
The International Council of Physiotherapy in Psychiatry and Mental Health
http://ic-ppmh.org
Research and Clinical Effectiveness Unit
Chartered Society of Physiotherapy
Website: www.csp.org.uk
Evidence based Mental Health
http://ebmh.bmj.com
- Documentos Sitges 2009
- Tercer Congreso Internacional de Fisioterapia en Psiquiatría y Salud Mental
- No olvides, hay esperanza
- Curso de Intervención Biopsicosocial en Demencias (Escuela de Práctica Psicológica. UMU. Octubre de 2009 - Mayo de 2010)
- Curso de formación multidisciplinar organizado por la UIPA y la UNED
